"Para ser Ajustador, uno debe ser cortés, diplomático, astuto, comprensivo, chistoso, experto, de carácter inigualable, difícil de llegar al enójo, una especie de Sherlock Holmes, estar al día en todos los aspectos, ser bien parecido de ojos honestos y maneras agradables, tener buena memoria, tener un juicio sutil y ser la personificación de la verdad pero con un buen conocimiento del pecado y la maldad en todas sus formas. |
 |
Un Ajustador de siniestros debe entender de seguros, de electricidad, de química y finanzas, de comercio, ventas, embarques, contratación, leyes, medicina y compraventa de inmuebles; debe tener conocimientos sobre la venta y compra de equinos y, en general, sobre la naturaleza humana. Debe ser clarividente, hipnotizador y atleta.
Debe estar familiarizado con maquinarias de todo tipo y con toda clase de materiales, debe conocer el precio actualizado de todas las cosas, desde una aguja de coser hasta el rascacielos. Debe saber de todo y no contar nada y, además, estare en todas partes al mismo tiempo. Debe dejar satisfecho al Gerente de Reclamaciones, al Perito de las demandas, al Departamento de Siniestros de la Casa Matriz, al Departamento de Producción, al Broker, al Productor, al Asegurado, al Tercero.
|